A veces, sin aviso y de forma casi urgente, un verso me florece en la oscuridad de la boca. 

La escritura siempre empieza con un secreto.

Invierno


Soy toda triste.

Una grieta interminable en el hielo.

Sola, humeante,

los dedos ensombrecidos.


Adentro mío:

flores sin nombre

un susurro

a veces, un cenzontle dormido.